El Caso de Mary.
By @ProfHelix24
Mary Valencia debutó por Chile en la Copa América Femenina jugada en Colombia. Lo hizo ante Bolivia y convirtió un gol. Aunque la mayoría de la hinchada celebró su hazaña, no faltaron aquellos que en las redes sociales reaccionaron con comentarios raciales y xenófobos por ser una ciudadana naturalizada y originaria de Colombia y, probablemente, por su color de piel. No es la primera vez que se enfrenta a este tipo de maltrato.
El caso de Mary Valencia tiene cuatro capas:
1. Ella es de color, lo que provoca racismo.
2. Ella nació en Colombia, lo que provoca xenofobia.
3. Ella no es de clase alta, lo que provoca clasismo.
4. Ella es una mujer joven, lo que provoca sexismo.
Desgraciadamente, Chile es considerado en Sudamérica como un país xenófobo, racista y clasista. Chilenazis nos dicen.
En cambio, los jugadores naturalizados de la Selección Chilena Masculina, como Ben Brereton Díaz, Fernando De Paul o, hace unas décadas atrás, Sergio Bernabé Vargas, son tratados con aprecio y respeto.
El mundo del fútbol femenino chileno reaccionó con indignación ante tal racismo y xenofobia. La ANJUFF declaró, a través de sus redes, lo siguiente: "Nos enorgullece que Mary Valencia represente los colores de La Roja. Trabajamos por un fútbol libre de violencias, por lo que nos avergüenza el racismo que ha recibido. Condenamos la discriminación de la que ha sido víctima y le enviamos nuestro apoyo irrestricto!".
La cita de este cómic fue tomada textualmente de un tweet respondido a la cuenta oficial de la Copa América Femenina. He visto más de una docena de tweets cómo éste. Esta gente tiene que madurar y empezar a vivir en el siglo XXI.
Quisiera concluir esta columna transcribiendo un escrito de una hincha de La Roja Femenina, el cual encontré muy valioso en cuanto el apoyo al ser humano, más allá de una deportista.