A Francisca Sandoval
Text by @Rodmol7
No, calladita no estás más guapa,
Tu eres preciosa cuando luchas,
Cuando peleas por lo tuyo,
Cuando no te vallas
Y tus palabras muerden,
Cuando abres la boca
Y todo arde a tu alrededor.
Han pasado ya tres meses desde que ocurrió la muerte de Francisca Sandoval. El día 12 de Mayo, la joven periodista falleció tras una larga agonía después de recibir un balazo en la cabeza cuando estaba cubriendo una protesta en calle Meiggs. La mano artera y cobarde de un asesino, Marcelo Naranjo, un hombre que ejecutó un disparo certero obedeciendo las órdenes de un poderoso que se sintió incómodo por la presencia de la prensa independiente haciendo una cobertura en sus dominios, acabó con la vida de la profesional que laboraba en la Señal 3 de La Victoria.
El asesinato de Francisca constituía la primera muerte de un periodista en ejercicio desde el asesinato de José Carrasco, "Pepe", ejecutado por la CNI un día después de que ocurriese el atentado contra Pinochet en la llamada Operación Siglo XX perpetrada por el Frente Patriótico Manuel Rodríguez en 1986. Obedeciendo al mandato del Dictador, esbozando la inhumana frase "el cóndor quiere carne", los perros de la policía secreta de Pinochet acabaron con la vida de cuatro personas vinculadas a ideas de izquierda opositoras al régimen dictatorial. Fueron 13 balazos los que acabaron con la vida de Pepe en las afueras del Cementerio Parque del Recuerdo, todos en su cabeza y rostro mientras él estaba arrodillado. José Carrasco estaba en la mira de la Dictadura ya que era director de la revista Análisis, opositora al gobierno militar, el cual claramente actuó en represalia contra el periodista militante del MIR.
Tanto el Gobierno de Boric cómo los medios de comunicación reaccionaron y actuaron con total tibieza ante la muerte de Francisca. Mientras en las calles se protestaba ante el vil asesinato con pancartas que rezaban "Francisca no se nos fue, la asesinaron", el Presidente declaraba ante los medios que "lamentaba profundamente la muerte de la profesional", mientras que en los noticieros de los canales tradicionales apenas se mencionaban los trágicos hechos acaecidos en calle Meiggs.
Incluso en diferentes redes sociales, no faltaron aquellos seres colmados de odio, quienes detrás de un teclado y sin prueba alguna postearon frases tales como "no era periodista", "era activista de izquierda", "era miembro del FPMR" o "era terrorista". Porque aquella alegre, risueña e impetuosa periodista era incómoda para aquellos grupos vinculados al sistema imperante, y a aquellos medios amarillistas y serviles al modelo que busca enriquecerse a costa de los intereses de la sociedad y de la gente.
Francisca Sandoval era una mujer valiente y una profesional a carta cabal. Su labor cotidiana distaba del periodismo actual, el cual sentado detrás de un escritorio busca alguna noticia, la copia, la pega y la manda por wasap dando por terminada su labor diaria, sonriendo en forma coloquial tanto a los dueños de los medios como a los patrocinadores que los auspician. Francisca Sandoval era una periodista real, aquella que está en terreno, luchando a diario para mostrar la realidad que nos afecta como sociedad, víctima de un sistema que colma de privilegios a unos pocos, pero que afecta gravemente los intereses y expectativas de muchos.
Francisca Sandoval simbolizaba el esfuerzo y el teson que a diario esgrimen aquellos medios pequeños e independientes, los cuales, con muy pocos recursos como un micrófono y una cámara, buscaban mostrar la verdad de los hechos con el máximo de objetividad, lo cual era la premisa principal de cualquier escuela de periodismo anterior a la Dictadura. Mostrar la realidad de la clase trabajadora, de los estratos sociales más bajos, de aquellos que se sacrifican a diario por llevar a sus hogares un trozo de pan y poder pagar las deudas, es la misión sagrada de aquellos medios que no persiguen líneas editoriales impuestas por grupos económicos que administran el país como si fuera una empresa.
De acuerdo a un reportaje publicado en La Tercera, Francisca Sandoval era un ejemplo de lo que es el periodismo social, entendido como una herramienta potente en beneficio del bienestar de aquellos escindidos del modelo. Poseía un fuerte conciencia social, analizaba aquellos aspectos y elementos que más afectaban a las clases y grupos más perjudicados por el sistema, temas que internalizaba con gran sensibilidad. Entendía que la calle era el recurso válido para mostrar in situ la realidad de nuestro país. No solo decidió, en las calles, cubrir la autentica realidad de lo que acontecía en nuestro país, sino también participar en marchas y protestas sociales denunciando las injusticias diarias del devenir de nuestro país. Francisca se fue convirtiendo en una comunicadora social.
Madre de una hermosa hija, Francisca Sandoval se volvió una Feminista. Pero no aquella que va por ahí defendiendo sus propios intereses o los de sus amigas con un claro sentido individualista. La blonda periodista creía en un Feminismo con fuerte raigambre social, con un sentido de lucha que fuese en beneficio de todas las mujeres, trabajadoras, dueñas de casa, ancianas, niñas, sobre todo de las más sacrificadas y desposeidas. Creía en un Feminismo como agente de cambio y defensa de los derechos de las mujeres persiguiendo su bienestar.
Han sido muchas las mujeres en nuestro país que, a lo largo de su historia, han entendido al Feminismo como un elemento transformador que ha situado a la mujer en su verdadera importancia. Tales como Gabriela Mistral, la cual no solo a través de su lirica sino también en su rol de educadora, luchó por defender los derechos de niñas y mujeres, sobre todo de las más desposeidas, favoreciendo su desarrollo intelectual y fortaleciendo la educación básica; Eloisa Díaz, la primera mujer médico en nuestro país, impulsora de la vacunación masiva de estudiantes y servicios dentales gratuitos; Elena Caffarena, promotora y responsable del voto femenino en Chile, abogada y política que luchó por la emancipación de la mujer, y que les permitió emitir su sufragio, por primera vez, en una elección presidencial; Violeta Parra, impulsora de la cultura y del folklore de nuestro país, y de la importancia de la mujer en las diversas manifestaciones artistico-culturales; Amanda Labarca, impulsora de la presencia de la mujer en la educación superior y defensora de sus derechos civiles y la función social de la educación al servicio de la población; Delia Matte, que a pesar de sus raíces conservadoras fue la primera en impulsar los derechos políticos de las mujeres. Y así se siguen sumando nombres, desde Javiera Carrera hasta Michelle Bachelet.
El Feminismo, de acuerdo al ideario de la escritora Rebecca Solnit en su libro "Los Hombres me Explican Cosas", se entiende como el empeño de cambiar algo muy antiguo, generalizado y de raíces profundas en muchas culturas del mundo, en innumerables instituciones, en casi todos los hogares de la Tierra y en nuestras mentes, dónde todo comienza y termina. Es asombroso que tanto haya cambiado en solo cuatro o cinco décadas, y el que todo no haya cambiado en forma permanente, definitiva e irrevocable no significa fracaso". Para las mujeres como Francisca, el Feminismo es una doctrina social entendida como la lucha en pos del bienestar de todas las mujeres y la defensa de sus derechos, sin atisbos individualistas y vislumbrada con un sentido social que vaya en busca de lo que toda mujer desea: seguridad, valoración, conexión con la realidad, disponer de recursos propios, vivir en paz y con amor.
Según esta realidad, Francisca luchó cómo una verdadera feminista no desde la vereda de la ideología sino de la Praxis, trabajando en la calle, cubriendo noticias desde la primera línea, destinando sus mejores esfuerzos por mostrar la realidad que las mujeres chilenas viven a diario como primer paso en la defensa de sus derechos más fundamentales.
Existe un enfoque errado en creer que el feminismo debe considerar al machismo y la Misoginia como sus enemigos principales. Ambos son solo uno de los tantos recursos que usa un ente que es más poderoso y destructivo. El Patriarcado es aquel ente imperante de opresión política, económica, cultural y religiosa que otorga dominio y privilegios al sexo masculino. No solo incluye al machismo y la Misoginia como formas de exclusión y agresión, también el clasismo, el racismo, la xenofobia hasta otras formas más destructivas como la violencia doméstica, el incesto, el acoso, la intimidación, el abuso (en todos sus tipos) hasta llegar a la muerte de la mujer. Cuan fuese una especie de Hidra de Lerna, a la cual le cortas una cabeza, pero vuelve a crecer otra, el patriarcado utiliza estas herramientas para conservar el poder y el dominio del hombre por sobre la mujer, sometiéndola y subyugandola a sus arbitrios.
La verdadera lucha del feminismo con conciencia social no apunta a dar vuelta la tortilla. La sublevación contra la autoridad del hombre debe apuntar hacia la igualdad, la justicia, la emancipación y una mejor manera de entender las relaciones humanas, respetando la libertad y valorando a la mujer como un ser social. Desgraciadamente, aún hay mujeres que se sienten complacidas y cómodas con el dominio del hombre dentro del conservadurismo como modelo de vida, mientras que hay otras que perciben al feminismo como una vía de satisfacción individual o grupal, actuando en forma egoísta al carecer de un sentido social. Sin duda que ninguna de ellas ha leído El Segundo Sexo de Simone de Beauvoir o cualquiera de los escritos de Sylvia Plath.
Cuando otros tentáculos de este calamar infernal llamado Patriarcado, tales como la censura y la mentira, fracasan en su intento de acallar a una mujer corajuda que jamás duda en su intención de perseguir la verdad en bienestar de la sociedad, aquel ente poderoso llega a la última instancia, acabar con la existencia de aquella mujer luchadora, valiente. Porque, en el fondo, el patriarcado es cobarde, y siente miedo hacia una mujer sin miedo, cómo lo era Francisca. A ella no la mató solo una bala artera, la mató el poder imperante, el sistema oprobioso que se sentía incómodo con su lucha, su conciencia social y su virtud comunicativa. Tal como lo denuncia el grupo #MeToo o LasTesis, en su canción "Un violador en tu camino".
El Patriarcado es un juez que nos juzga por nacer,
Y nuestro castigo es la violencia que no ves.
Es femicidio,
Impunidad para mí asesino,
Es la desaparición,
Es la violación,
Y la culpa no era mía,
Ni donde estaba ni como vestía.
El violador eras tú.
Cómo hubiese sido Francisca Sandoval como periodista deportiva, en especial cubriendo fútbol femenino? De partida, a Francisca le gustaba el fútbol, era hincha entusiasta de la Universidad Católica. La imagino siempre reporteando no solo el Torneo de Primera División, sino también visitando e informando sobre la realidad del fútbol femenino amateur, del femenino callejero, de las ligas femeninas, percibiendo la realidad del futfem en otras regiones, de zonas rurales, villas y poblaciones de la periferia. Se hubiese entusiasmado con la Roja Femenina, hubiese analizado su rendimiento y criticado las decisiones de José Letelier, y hubiese estado alejada de aquellos sectores del periodismo deportivo que se sienten cómodos con los copypaste y los fake news, y se engañan a sí mismos con aquello de que "el fútbol femenino chileno vende" o que "en el fútbol femenino no se fracasa".
Francisca no hubiese dudado en entrevistar a Ryann Torrero y el calvario que vivió en nuestro país, o a la portera Paola Hinojosa indagando sobre los problemas vividos en Deportes La Serena, o a las ex jugadoras de Everton y su lucha judicial contra la S.A. que lo administra, o ir detrás de la noticia referente a las diversas problemáticas que afectan al futfem nacional. Temas que otros medios no difunden ni informan, ya sea por presiones o por comodidad con sus patrocinadores o sus patrones.
Nos hubiese encantado haber trabajado con Francisca, porque juntos hubiésemos laburado en conjunto por el bienestar del fútbol femenino y haber dado ideas para su mejoramiento en cuanto a cambiar necesariamente un modelo que lo ha hecho estancarse o retroceder. Sin duda que hubiésemos tenido que aguantar los intentos de censura por parte de los encargados de prensa, de los clubes y de la misma ANFP, pero se que con tu valentía le hubieses plantado cara y hacerlos retroceder en sus intentos.
Te admiramos, Francisca. Descansa en paz.
No, calladita no estás más guapa,
Sino un poco más muerta,
Y si algo se sobre ti
Es que no he visto a nadie,
Jamás,
Con tantas ganas de vivir.
Gritando...
MIGUEL GANE. "Arde".
Fuentes.
- Isabel Allende. "Mujeres del Alma Mía". Editorial Plaza Janes. 2020.
- https://amosantiago.cl/41-mujeres-destacadas-en-la-historia-de-chile/
- https://www.latercera.com/la-tercera-domingo/noticia/los-anos-universitarios-de-francisca-sandoval/EW75FND5PFAMJOYQBD5J6SLXLY/?outputType=amp