Canadá, el Modelo a Seguir
Text by @Rodmol7
Drawing by @ProfHelix24
Canadá está viviendo un momento dorado dentro de la historia del fútbol. La nación con el segundo territorio más extenso dentro de nuestro planeta ha obtenido logros muy importantes en los últimos dos años, como han sido haber obtenido el Oro en los últimos Juegos Olímpicos de Tokio 2020 con su selección femenina, mientras que la selección masculina obtuvo su segunda clasificación a un Mundial de Fútbol, e irá a Qatar 2022 después de haber ganado su grupo clasificatorio en la CONCACAF, por sobre otros seleccionados con mayores logros y tradición, cómo México, Estados Unidos y Costa Rica.
Tanto el seleccionado femenino como el masculino canadiense han hecho gala de un fútbol moderno y vistoso, en donde han puesto enfasis en aspectos tácticos esenciales que acompañan el avance de este deporte en los últimos tiempos, como la asociación permanente entre sus lineas, la triangulacion del balón, el avance sostenido por las bandas, la proyección en ataque y la técnica en velocidad.
Nombres como la capitana y leyenda del Canadian Women's Soccer Team, Christine Sinclair, con más de 300 partidos jugados y 186 goles marcados, y otras figuras destacadas como Deanne Rose, Nichelle Prince, Janine Beckie, Jordyn Huitema, Kadeisha Buchanan o la portera Stephanie Labbé, entre otras, se destacan en el seleccionado femenino, mientras que en el Canadian Men's Soccer Team resaltan nombres como el talentoso Alphonso Davies, figura del Bayern Munich y el símbolo máximo de este conglomerado, el goleador Cyle Larin, el mediocampista Stephen Eustaquio, el despliegue de Jonathan Osorio, de origen mexicano, la capacidad de Junior Hoilett, y la técnica en velocidad de quien, para mí, es su mejor hombre, el lateral y volante Tajon Buchanan.
Cuáles son las bases de este gran avance del fútbol canadiense?
En primer lugar, hay que recalcar que todo país desarrollado tiene al deporte como eje de la sociedad y pilar fundamental de todo Estado Nacional. Mientras que en Chile todo gira en torno a la economía, inclusive una pandemia mundial, en países verdaderamente desarrollados como Canadá el deporte es una vía fundamental del desarrollo de toda persona desde su temprana edad. Tanto a niñas, niños como adolescentes se les inculca el soccer como parte integral de su desarrollo personal, tomando en cuenta sus fases formativas, lúdicas y competitivas, estimulando su participación en talleres, escuelas de fútbol y campeonatos locales, regionales y nacionales, con una infraestructura adecuada para llevarlo a cabo, indumentaria, recursos y materiales que no solo giran en torno a su práctica, sino a un todo complementado con su preparación física, tratamientos médicos y kinesiologicos, preparación y tratamiento psicológico, alimentación y dieta adecuada para el desarrollo de esta disciplina. En Canadá se favorece la prosecución de torneos de soccer a nivel de college and university, es decir, son muy fuertes los campeonatos a nivel de primaria y secundaria, cómo así también los torneos a nivel universitario tienen vital importancia al ser llevados a cabo a nivel regional y nacional, como paso previo fundamental para la disputa de los campeonatos a nivel de la Asociación Canadiense de Fútbol.
En segundo lugar está el sistema de torneo que realiza la Canadian Soccer Asociation. Las primeras divisiones del fútbol canadiense solo tienen a ocho equipos disputando el Torneo, los cuales juegan en forma permanente durante el año con un total de 28 partidos, más los juegos de playoffs y los partidos de Copa. De estos ocho equipos, cuatro clasifican a instancia de playoffs por el campeonato, los cuales juegan semifinales ida y vuelta, y final a partido único. En Canadá no existe una División de Ascenso o Segunda División, ya que se privilegian las ligas regionales tanto en Ontario, Quebec como en la Columbia Británica, en los cuales juegan entre 15 a 22 equipos, más una tercera categoría, la Challenge Trophy (masculina) como la Jubilee Trophy (femenina), en dónde se disputan ligas a nivel provincial y local (territorial).
Las claves del éxito, entonces, vendrían siendo, en primer lugar, el estar disputando partidos de fútbol en forma permanente durante gran parte del año calendario, tanto a nivel de Liga como de Copa, lo cual les permite a sus jugadores y jugadoras estar en actividad en forma constante, no como en Chile donde se suspenden partidos y fechas por una u otra razón, o que el campeonato se suspenda por alguna fecha FIFA o participación de Chile en algún torneo internacional. Cuántos meses de real competencia tienen las futbolistas femeninas en Chile?, seis, siete a lo máximo?
La segunda clave del éxito es que en Canadá participan equipos con estabilidad económica, más que suficiente para solventar los gastos relacionados con un torneo largo, con enormes traslados considerando su amplitud geográfica, como así también responder, en forma fehaciente, a todos los requerimientos de su plantel de jugadoras y jugadores, cuerpos técnicos, médicos y demás trabajadores de cada club. Considerando que el objetivo fundamental es el desarrollo integral de cada deportista, los clubes de soccer son sostenidos por aportes reales de las empresas privadas que se coinciden con los objetivos trazados en relación al fútbol como deporte, enfocado no en el enriquecimiento personal y en el negocio, sino en el bienestar de los deportistas. Es por aquello que se utiliza un elemento que es real en el fútbol de Norteamérica, que es la Franquicia. Es decir, clubes con solvencia económica que adquieren un cupo pagando una cifra millonaria que les permita destinar los gastos necesarios y realizar inversiones que vayan en beneficio de toda la institución, su presente y su desarrollo a futuro.
Si se aplicase, por ejemplo, el modelo canadiense en el fútbol femenino chileno, tendríamos un torneo de 8 equipos y no de 15, lo cual estimularía la participación de los equipos más solventes y mejor preparados, y que puedan cumplir con todos los requisitos deportivos, económicos y laborales; habría un Ascenso Femenino de carácter regional y se llevarían a cabo torneos de carácter amateur a nivel provincial y local, pero, lo más importante, se estimularía el desarrollo del fútbol femenino a nivel de escuelas, colegios, liceos y universidades, llevando a cabo talleres hasta la disputa de campeonatos en diferentes niveles.
Para llevar a cabo estos elementos antes señalados, es vital una formación académica adecuada e integral de los profesionales que trabajan en el soccer canadiense, tomando en cuenta cada uno de sus estamentos, ya sea técnicos, físicos, médicos e incluso dirigenciales. Un dirigente de fútbol en Canadá debe tener avanzados conocimientos de administración empresarial, aspectos legales y de negocios. Un director técnico en Canadá debe tener la capacidad de trabajar no solo con el primer equipo de la Primera División masculina o femenina, sino también en la formación de niñas, niños y jóvenes en este deporte. La visión del fútbol en Canadá es interdisciplinaria, dónde cada parte forma un conjunto esencial que trabaja en forma mancomunada por el desarrollo integral de sus jugadoras y jugadores, como deportistas y como personas.
En Canadá existe un verdadero modelo de inclusión para sus futbolistas. Mientras en Chile se presentan proyectos de ley que van en contra de la incorporación y participación de deportistas transgénero en torneos de alta competencia como el fútbol, en Canadá se resalta, con letras doradas, la presencia de Rebecca Quinn, futbolista transgénero que juega como mediocampista y que contribuyó a la obtención de la Medalla de Oro para su país en los últimos JJ.OO.
Ya es hora de que Chile deje de enfocar su mirada hacia el otro lado de la Cordillera y dirija su vista hacia la realidad de otros continentes. Sin embargo, la soberbia y arrogancia que caracteriza al chileno promedio, además de su falta de educación y escasez cultural, todavía lo hace seguir pensando que son los jaguares de Latinoamérica o que somos un país en vías de desarrollo, cuando su mentalidad sigue siendo tercermundista. Serán necesarios cambios profundos, tanto a nivel de Estado como de preparación y formación de cada persona, pero, realmente, esto no se ve por donde.