IN MEMORIAM: Lucía Véliz
Text by @Rodmol7
El 12 de Diciembre de 2013, la rama femenina de Curicó Unido obtenía su máximo logro a lo largo de su historia. Se titulaba como campeona del Torneo de Clausura del Femenino Sub-17, tras derrotar en una infartante definición a penales 3-2 a Universidad de Chile, en el propio Centro Deportivo Azul. Había vencido en el Estadio La Granja de Curicó 2-0 en la ida, y en la vuelta había perdido 3-1. Por la igualdad de goles tuvieron que definir la obtención del Torneo desde la pena máxima.
En aquel cuadro curicano jugaban figuras como Javiera Grez, actual delantera de Colo-Colo y la Selección Chilena, Camila Vergara, volante que hoy juega en Deportes Puerto Montt, Yessi Valenzuela y Jessica Gutierrez, hoy en Rangers, y actuales jugadoras del plantel de Curicó Unido que juegan en el Ascenso Femenino, como Paula Mira, Natalia Rodríguez y la portera Ivana González. Eran dirigidas por el actual DT del primer equipo masculino curicano, el exitoso Damián Muñoz.
Javiera Grez y Camila Vergara habían anotado los goles del triunfo 2-0 de la ida, y Yessi Valenzuela había marcado el descuento en la derrota 1-3 ante la U en la vuelta. Ivana González se transformó en la heroína de la definición a penales al tapar tres tiros. Natalia Rodríguez marcaría el penal que le daría el título a las albirrojas.
En aquel tiempo, se había incorporado a la sub 17 femenina curicana una muchacha de 13 años que se destacó, desde el primer momento, por sus dotes futbolísticas y técnicas, pero, por sobre todo, por su fuerte carácter y personalidad. Aquella muchacha se llamaba Lucía Véliz.
Eran los tiempos que, bajo la conducción técnica de Damián Muñoz, las series inferiores femeninas de Curico Unido se destacan como una de las más fuertes y consolidadas futbolísticamente hablando, llegando en años posteriores a clasificar a instancias decisivas, aunque no pudiendo volver a campeonar; por contrapartida, el equipo femenino adulto tenía un rendimiento discreto y oscilaba en los últimos lugares de la tabla de posiciones.
Lucia mostraba un gran rendimiento, basado en su capacidad física y su desdoblamiento constante, sobre todo por la banda izquierda, donde podía jugar tanto como lateral cómo volante. Rápida, explosiva e incisiva, su movimiento de ida y vuelta por su flanco, aportando marca y ataque, era constante en los 90 minutos. Su velocidad y resistencia le permitían, incluso, reforzar al primer equipo adulto y jugar algunos partidos en dicha serie.
Más que todo aquello, había una característica que distinguía a Lucia más allá de lo futbolístico, lo físico y lo técnico. Esta era su liderazgo. Véliz era una líder innata, respetuosa y positiva, y su ascendente por sobre el resto de sus compañeras se debía más que nada por su fuerte carácter y personalidad. Lucia era muy identificada con su ciudad y sus colores, y era la primera en empujar a su equipo en pos de la victoria y levantar a sus compañeras cuando la situación era adversa. Véliz comenzaba a llamar la atención de los ojos del entorno que rodea al fútbol femenino chileno.
En pocos años, aquella niña alegre, cariñosa, con valores y con una enorme pasión al defender su camiseta albirroja, se iba a transformar en la eterna capitana de la sub 17 de Curico Unido. Era el reconocimiento que obtenía una jugadora que viajaba tres veces a la semana desde su natal Sagrada Familia hasta Curico, ejemplo de disposición y de compromiso. Cómo capitana, Lucía Véliz mostraba su ascendencia sobre sus compañeras y un notorio impetu en el campo de juego, y su liderazgo tenía como propósito mantener unido al equipo.
Hasta que llegó el año 2018. Lucía estudiaría auditoría en la Universidad Católica del Maule, pero su nueva realidad académica de ninguna manera la haría abandonar su verdadera pasión, el fútbol, y menos a sus queridas compañeras. A principios de año, la capitana curicana, en un entrenamiento, iba a sentir un dolor extraño en la cadera. Al principio pensó que se podía tratar de una tendinitis y fue al médico.
El diagnóstico sería lapidario, terrible. Un tumor maligno, agresivo y fulminante, afectaba a la capitana y la obligaba a dejar el fútbol y a su amado cuadro albirrojo. Era tan agresivo este mal, que en pocos meses iba a hacer metástasis en sus pulmones y otros órganos.
Chile es un país donde la salud no es un derecho, sino un bien de consumo, y solo tienen acceso a una real atención, tratamiento, terapia, cirugía y mejoramiento aquellos que pueden pagarlo. El cáncer es una enfermedad que tiene un alto costo, y solo un tratamiento paliativo cuesta millones de pesos. Los familiares, amistades y compañeras de equipo de Lucía se movilizaron para ayudarla a costear los gastos médicos para combatir el grave mal. Bingos, completadas, partidos amistosos, como lo hacen muchas chilenas y chilenos que no tienen los recursos suficientes para costear un adecuado tratamiento médico, ingeniarselas a como de lugar, a veces, en forma desesperada.
Y aún así, hay personas que dicen que el derecho a una salud digna y su lucha es propio de una "dictadura comunista"...
La salud de Lucía se agravaba con el paso de los meses con una rapidez inusitada e inclemente. Iba a ser internada en la unidad de pensionado del Hospital de Curico. Mientras sus compañeras mostraban su apoyo y solidaridad con carteles en cada partido, los sueños de su capitana, tanto futbolísticos como académicos se iban apagando como el soplo a una vela.
La rama femenina iba a organizar un partido amistoso contra un equipo femenino campeón de ANFA, Independiente de Sanatorio, que iba a ser en directo beneficio para Lucía y que estaba proyectado a jugarse el 07 de Julio de 2018. Sin embargo, dos días antes, el 05 de Julio, a las 16 horas, se daba a conocer la triste noticia que iba a oprimir a cientos de corazones vinculados con Provincial Curico Unido.
"Comunicamos el sensible fallecimiento de quien durante cinco años fuera jugadora de nuestra rama femenina, LUCÍA VÉLIZ SILVA. CDP Curicó Unido envía sus condolencias a familiares, amigos y allegados a Lucía, y los acompaña en este difícil momento. Hasta siempre, Lucía".
La vida es injusta, y son aquellos momentos en que una persona se cuestiona todo, el destino, la existencia de Dios, el porqué surgió está maligna enfermedad, la desigualdad, la injusticia. Lucia Véliz tenía solo 18 años al momento de su fallecimiento, una vida por delante, sueños, ilusiones, un proyecto de vida, que a todas luces no era individual, sino que también giraba en torno a otras personas en forma permanente, su familia, su equipo, sus compañeras, su club deportivo. Lucía amaba su entorno, su ciudad y su camiseta, y forjó una personalidad especial y fuerte, con el objetivo de unir a su grupo y ayudarlo a seguir adelante, con responsabilidad, compromiso, pasión y cariño. Destinó todas sus fuerzas para que su querido cuadro albirrojo obtuviera los logros más importantes y consiguiera todos los objetivos que se habían propuesto, y ella era la líder, la cabeza activa de un proyecto común: hacer grande a la rama femenina de Curico Unido.
Lucía se transformó en un símbolo para Curico Unido Femenino, en una mujer admirable, y por eso cientos de personas la acompañaron en su funeral, realizado en el propio Estadio La Granja, con la presencia de sus queridas compañeras que, entre lágrimas, acompañaron su cortejo, mientras que, sobre su ataúd, estaban sus camisetas, titular y suplente, que orgullosamente la capitana vestía con el número 16 en la espalda. La barra curicana dedicaba sus cánticos cómo postrer homenaje.
Su último DT, Alejandro Maureira, declaraba sobre Véliz lo siguiente: "Lucía sembró algo en el corazón de los curicanos, y por eso mucha gente la acompañó en su despedida. Era proactiva, alegre, positiva. Siempre se entregó por el equipo y por eso la elegí cómo capitana". Por su parte, el coordinador de la rama femenina de aquel entonces, Marcelo Cisternas, resaltaba otras virtudes de Lucía: "Era impetuosa, de carácter fuerte. Se hacía sentir dentro de la cancha y se encargaba de unir al grupo".
Lucía Véliz sería la segunda futbolista femenina en Chile que fallecería producto de una enfermedad mortal, después de la muerte de Paulina Collao, volante de Unión Española que en el año 2009 moriría producto de un derrame cerebral.
El consuelo final para sus familiares, amistades y compañeras podría interpretarse de la mejor manera posible con esta frase señalada por el propio Marcelo Cisternas: "Ahora está tranquila. Durante sus últimas conversaciones, Lucía reconocía que el dolor era fuerte, y que sentía que su papá, fallecido tres años antes (2015), la estaba esperando". A todas luces, Lucía Véliz dejaba un vacío en su equipo que sería difícil de llenar.
LUCÍA ANTONIETA VÉLIZ SILVA, descansa en paz.
Fuentes.
https://www.lacuarta.com/deportes/noticia/curico-unido-lucia-veliz/265162/
https://www.elperiscopio.cl/deportes/fotos-asi-fue-el-emotivo-velorio-que-curico-le-dio-a-su-joven-capitana-en-el-mismo-estadio-la-granja/