Perfecta Mala Gestión.

Escrito por Rodrigo Molina (@Rodmol7)

      La rama femenina de Deportes La Serena vivió su momento más triste el fin de semana pasado. Después de su derrota por 1-2 ante Deportes Iquique, jugando como local en La Portada, las granates sentenciaron su descenso de categoría y jugarán en el Ascenso Femenino en el 2023.

      Este año ha sido de los mil infiernos para la institución serenense. No solo su cuadro femenino descendió a la B, sino que también su primer equipo masculino, pese a tener a figuras de gran trayectoria como Humberto Suazo, Matías Fernández, Cristóbal Jorquera o Santiago Dittborn, también descendió de categoría, mientras que en sus divisiones formativas se vivió un verdadero descalabro, ya que cuatro de sus divisiones (sub-21, sub-19, sub-17 y sub-16), también vivieron la amarga experiencia de descender.

      Han sido innumerables las críticas, tanto de hinchas como de medios de prensa, en contra de la dirigencia papayera, apuntando sus dardos hacia su principal accionista, el empresario argentino Fernando Felicevich. Diversas voces han señalado que el representante de jugadores ha utilizado al cuadro serenense como un puente para negociar traspasos de jugadores y hacer dinero, como así también el haber provocado que el cuadro granate haya perdido identidad y sentido de pertenencia con la ciudad de La Serena. Al respecto, hubo opiniones que señalaron que Unión Compañías, elenco de la Tercera División A y que representa a un sector de La Serena, posee mayor identificación con la ciudad del faro. 

      Otros nombres señalados como responsables del descalabro serenense son el gerente deportivo Hugo Balladares, el gerente general Martín Ossandón y, por supuesto, el presidente de la S.A. Cristian Contador. Ellos son señalados como culpables directos del descalabro papayero en cuanto a su deficiente gestión y a la escasa inversión realizada para potenciar, sobre todo, tanto a la rama femenina como al fútbol formativo serenense, quienes pagaron muy caro el desinterés y la incapacidad de parte de los administradores del CDLS. 

      En La Serena sucedió algo similar a lo acontecido el año pasado con Santiago Wanderers, en cuanto a que la serie de errores y malas decisiones por parte de la cúpula dirigente caturra, en especial durante la era de Rafael González Camus, lo cual se tradujo en el descenso de categoría tanto del primer equipo masculino como de su rama femenina. En aquel tiempo, González Camus señaló que "no se podía pensar en invertir en una rama deportiva que no daba réditos económicos", en clara alusión al cuadro femenino wanderino que vivió grandes penurias en el 2021 y que se repitió en este 2022, con jugadoras que no recibían ni sueldos ni implementos adecuados a su actividad y que tenían problemas para trasladarse a Mantagua para entrenar, a lo cual se sumaba la desaparición de la rama de Futsal y un paro de actividades en el mes de abril, en donde se exigían pagos en locomoción, indumentaria deportiva acorde y más días de entrenamiento.


       Al iniciarse este año, el plantel de jugadoras de Deportes La Serena emitió una declaración pública, en donde manifestaban su preocupación en cuanto al desinterés de la dirigencia hacia la rama femenina granate, recalcando que ellas no tenían contratos ni recibían sueldos. El equipo no se reforzaba (solo llegarían Valery Otárola desde Everton, Sofia Cuevas desde el CSD Ovalle y Gladys Esquivel desde Copiapó), y se apostaba por las fuerzas básicas del cuadro femenino, mientras que gran parte de sus rivales se reforzaba, incluso, con jugadoras provenientes desde el extranjero y, también, con seleccionadas chilenas.


      Después de sufrir una dura derrota por 0-10 ante la Universidad de Chile, la portera serenense Paola Hinojosa posteaba en su Instagram duras críticas hacia la gestión de la dirigencia del cuadro granate y su nulo interés hacia el cuadro femenino: "masticando la mierda de dirigencia que hay, masticando goleadas, comentarios de gente jamón como dice Claudio Bravo. Tantas injusticias y gastos de pensar en estos pobres weones que están más arriba al mando de Deportes La Serena". Pese a que no tenía contrato alguno ni recibía algún tipo de remuneración, la ex Fernández Vial fue desvinculada de Deportes La Serena. 


      "Soy super consciente de lo que publiqué y no me arrepiento para nada de haberlo hecho y lo volvería a hacer, porque han pasado muchas cosas a lo largo de nuestro camino deportivo y de las chicas que ya no están en el club. Hoy soy la cara visible y puedo decir las cosas que viví día a dia, en cada entrenamiento o en los viajes. Valido lo que dije y creo que la mayoría de las personas entendieron el sentido del mensaje... Siempre habían varias promesas, va a llegar material, camisetas nuevas, etc. Esperamos mucho tiempo, habían muchas excusas. No puede ser posible que se practique en un lugar que no es ideal. Hay jugadoras que costean su propia bencina, en un lugar donde se hace tarde y teníamos que entrenar a oscuras. Tampoco existe interés del club para buscar otro sector y que sea un entrenamiento digno, con luz, que es algo tan básico", dijo en su momento Hinojosa al portal as.com, junto con recalcar otros aspectos donde no existía apoyo del ente administrativo, tales como la locomoción, indumentaria o atención médica o de nutricionistas.


      Días más tarde, parte del plantel femenino granate solidarizó con Hinojosa tras su despido, y exigió la desvinculación del DT Wilson Fre, en aquel entonces, entrenador del cuadro femenino, acusando maltratos, trato denigrante y pobres condiciones en cuanto a infraestructura para realizar los entrenamientos. "Queremos hacer públicos los malos tratos constantes de nuestro cuerpo técnico hacia nosotras y hacia un integrante del cuerpo técnico. La mayoría de las jugadoras y dicho trabajador han sufrido violencia psicológica tales como humillaciones, denigraciones, burlas, descalificativos, castigos y rumores, lo que causa miedo y malestar en las jugadoras, incluyendo a algunas de la categoría Sub-19 que sienten temor con el solo hecho de entrenar con el primer equipo femenino", señaló parte del plantel femenino serenense en una carta dirigida a ANJUFF, recalcando otros aspectos como entrenar a oscuras, la falta de luz y de agua, el deficitario tratamiento de lesiones y las acusaciones de inventar lesiones para no entrenar, viajar o jugar. Ante estas denuncias tuvo que intervenir la Dirección del Trabajo, mientras que la ANFP se vio obligada a suspender el partido entre las papayeras y Deportes Iquique, a jugarse en el Norte Grande.


      El primer equipo femenino inició un paro de actividades, lo cual motivó la salida de Wilson Fre y su cuerpo técnico al mando de la dirección técnica del cuadro serenense. Fre fue acusado de amenazar a algunas futbolistas de ser despedidas si se pegaban al paro y de querer obligar a algunas jugadoras sub-19 a disputar los partidos ante Iquique y Audax Italiano. Carlos San Martín, DT de la sub-19, asumía el mando técnico hasta final de temporada.

      Desgraciadamente, los resultados no llegarían. La primera fase culminaría con Deportes La Serena ocupando el 14° lugar con 5 puntos en 14 partidos, 1 triunfo, 2 empates y 11 derrotas, 12 goles a favor y 62 en contra. Solo se le ganó a Huachipato como local por 2-1.

      Durante la segunda fase (Grupo B), la campaña arrojaría números aún más lamentables. Las granates ocuparon el último lugar con 3 puntos en 6 partidos, con 1 solo triunfo (otra vez ante Huachipato, esta vez 0-1 en El Morro de Talcahuano) y 5 derrotas. Nunca logró ganar un partido jugando como local en esta fase, perdiendo ante O'higgins (2-3), Everton (1-3) y Deportes Iquique (1-2), y cayó por goleada en sus otros dos partidos como visita, ante Puerto Montt (0-4) y Deportes Antofagasta (1-4).

      Deportes La Serena no solo pagó un alto precio a la desidia de sus dirigentes y a los enormes problemas que perjudicaron a su plantel durante todo este año. La mala conformación de su plantilla, muy corta y escasamente reforzada, teniendo que jugar partidos claves con jugadoras sub-19, como la portera Kassandra Pérez o la delantera Isidora Toro, mucha presión para jugadoras sin tanta experiencia. Un equipo sin un orden ni disciplina táctica, sin un sistema de juego y mal trabajado físicamente, no podía seguir el ritmo de sus contrincantes sobre todo en el último cuarto del partido. Hubo partidos que se perdieron por errores manifiestos (el autogol que supuso el tercer gol de O'higgins o los dos errores de la portera Pérez ante Iquique) y otros en que se vieron superadas claramente en lo físico.


      A esto hay que sumarle el escaso apoyo de la hinchada. Me tocó ver un partido ante Deportes Antofagasta en La Portada y, salvó los familiares y apoderados de las jugadoras, no había nadie más en el recinto. Con respecto a los familiares y apoderados hay que sacarse el sombrero por ellos, ya que muchas veces tuvieron que meterse las manos en los bolsillos para ayudar a costear elementos relacionados con los implementos y los viajes de las futbolistas a los entrenamientos y partidos. Incluso fueron valientes en apoyar el paro de sus jugadoras e increpar, incluso, a figuras como Chupete Suazo, por su nulo apoyo a la movilización de las futbolistas.

      El DT de Deportes La Serena Femenina, Carlos San Martín, fue honesto en reconocer el mal presente del cuadro granate. "Soy super autocrítico, tenemos claro cuáles son nuestras deficiencias con un plantel muy corto. Hay rachas en el fútbol donde no te sale nada bien. Le tocó a Deportes La Serena, pero no es buscado. Hubo dejos de varias instancias del club, pero hoy se están haciendo responsables". 

      Para que el fútbol femenino chileno progrese, no solo se debe exigir lo máximo a aquellas ramas femeninas consideradas grandes y que disponen de mayores recursos de todo tipo. El progreso debe ir encaminado con la exigencia para que los clubes más pequeños cumplan con todos los requisitos para fortalecer a sus ramas femeninas. Solo una buena administración, una adecuada gestión de recursos y realizar inversiones para fortalecer tanto a los primeros equipos como a las series menores, permitirá que la actividad sea más competitiva y pareja.


      La mala campaña de La Serena en la Primera División Femenina es solo un ejemplo de como aún se considera al balompié femenino chileno como un cacho, como un gasto innecesario o como algo sin importancia. Y, desgraciadamente, no son solo las serenenses quienes han vivido estas malas gestiones.

     Y en el caso de las granates fue una perfecta mala gestión.




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