Referente


Escrito por Rodrigo Molina (@Rodmol7)

      En las últimas décadas, el mundo futbolístico ha incorporado el término referente a su léxico. La primera vez que escuché nombrar aquel concepto, fue en los tiempos en que Iván Zamorano jugaba en el Real Madrid, a comienzos de los años '90. En los madridistas se hablaba de la existencia de la "Quinta del Buitre", donde jugadores como Butragueño, Michel, Sanchís, Martin Vázquez y el portero Paco Buyo tenían voz y mando en el camarín, por lo cual se les denominaba a los cinco como los referentes del Real Madrid. Posteriormente, cuando Zamorano era la máxima estrella de la Selección Chilena hasta su retiro, el periodismo le adjudicaba el mote de referente, de acuerdo a su liderazgo y a sus éxitos deportivos.

       En realidad, el concepto referente engloba aspectos más globales, interesantes e importantes. Referente se define como la persona que se destaca en alguna actividad o profesión y, por ende, se transforma en el mejor en lo que hace, convirtiéndose en un ejemplo a seguir para aquellos que realizan la misma labor.

       En el fútbol femenino existe mayor claridad y valorización de lo que significa ser una referente que en el fútbol masculino, donde este concepto de manosea. En los hombres existe una gran confusión al respecto, y algunos futbolistas creen que, por llegar por ejemplo a un equipo grande, se autodenominan cómo referentes en forma automática, sin mérito ni motivo alguno. Entre algunos de estos casos se pueden contar el de Juan Manuel Insaurralde, central argentino que jugó en Colo-Colo hasta el 2020. Caracterizado como un defensa mediocre, rústico y simplón, era conocido como El Carnicero de Macul. No escatimaba en poner la pierna fuerte más allá de lo permitido, y en muchos casos causó graves lesiones a compañeros de trabajo. Se autodenominó como referente en la era nefasta de Aníbal Mosa en la tienda alba, y su presencia coincidió con el peor momento, deportivo y económico, de la institución colocolina. Otro ejemplo es el de Ronnie Fernández, delantero de Universidad de Chile. El ex Wanderers se considera como un referente del camarin azul, cuando ni siquiera lo fue en la tienda caturra. Su fracaso deportivo fue sonado (6 goles en 30 partidos), tiene conflictos con algunas figuras jóvenes de la U como el portero Cristóbal Campos Veliz, y se sabe que tuvo injerencia en la salida de un director técnico (fue acusado de hacerle la cama). Al parecer, cree que con ese aspecto de Leónidas, el Rey de Esparta, con esa barba crecida y maltratada, iba a tener autoridad e inspirar respeto. Todo lo contrario, es el jugador más resistido por la hinchada azul. 

      En cambio en el fútbol femenino, podemos destacar muchos ejemplos de positivas referentes que no solamente se han destacado en lo deportivo, sino que han logrado abrir otras puertas. El caso de Megan Rapinoe, en Estados Unidos, es notable. Es una de las jugadoras históricas del fútbol estadounidense, campeona mundial y goleadora a carta cabal, pero que también se ha destacado como una tenaz defensora de los derechos del movimiento LGBTQ+, y fue capaz de ponerse enfrente y criticar la decadente gestión de Donald Trump al mando del Gobierno de USA, y su abierta censura hacia diversas opciones de vida y minorías sexuales. Otro ejemplo de una futbolista femenina referente a nivel mundial es el de la talentosa colombiana Linda Caicedo. No solo destacandose en el ámbito deportivo, que la va conduciendo a ser una de las mejores del mundo, sino que su ascendiente en el camarín la condujo a enfrentarse al mandamás de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurun, quien menosprecio a la Sub-17 subcampeona mundial, tildandolas de amateurs y queriendo negarles su derecho a recibir premios. Linda le negó el saludo y rechazó las felicitaciones del hipócrita y machista presidente del fútbol cafetalero, una vez terminada la final ante España. 

      El entorno que rodea el fútbol femenino en Chile, tiende a confundir el significado de ser Referente con los logros deportivos que ha tenido una futbolista en su carrera. Aquello es tan solo una de las tantas características de lo que significa el status de ser una referente y el rol que debe cumplir dentro y fuera de la cancha.

      Valeria Lucca, defensora de Audax Italiano y quién se retiró de las canchas el fin de semana pasado es, a mi juicio, una de las más grandes referentes del fútbol femenino chileno, porque cumple con cada una de las características que engloba cada uno de sus roles y status. Entre las diversas características de una futbolista considerada como una Referente están las siguientes:

1. Identidad. 

       El caso Lucca como referente cumple con el aspecto de la identidad. Valeria jugó 15 años vistiendo la casaquilla verde de Audax Italiano. Queda la sensación de que Audax Italiano Femenino es Valeria Lucca y viceversa. Dicha identidad no solo se trasuntaba dentro de la cancha, sino también fuera de ella. Recordemos la participación de Valeria en el programa Show de Goles, representando a los hinchas itálicos. Identidad expresada en el amor por su camiseta y el cariño por su institución.

2. Trayectoria.

       Una futbolista femenina considerada como Referente debe haber tenido una trayectoria destacada a todo nivel. Valeria Lucca se destacó como una de las mejores zagueras centrales del futfem nacional, y fue titular indiscutida en las 15 temporadas que jugó en el cuadro de las Tanas. No llegó a jugar en la Selección Chilena Femenina, pero estuvo considerada para trabajar como ayudante técnica, lo cual puede abrirle un camino significativo en el área de la dirección técnica. La trayectoria de una Referente no solamente es pasado y presente, sino que también debe proyectarse hacia el futuro.

3. Liderazgo.

     Una Referente debe ser líder, dentro y fuera de las canchas. Debe ejercer un ascendente por sobre sus compañeras, pero, lejos de algo impositivo, se traduce en cuanto a acompañar siempre a sus colegas, estar pendiente de sus problemas, preocuparse de sus necesidades, apoyarla en sus malos momentos (lesiones, problemas familiares, dificultades económicas, etc.), y evitando el conflicto innecesario. Valeria Lucca fue capitana de Audax Italiano durante toda su carrera, y su liderazgo dentro y fuera del gramado fue siempre positivo.

4. Lucha.

     Hace seis años, la dirigencia de Audax Italiano, entonces al mando de Lorenzo Antillo, barajó la posibilidad de terminar con su rama femenina, aduciendo "dificultades económicas". Valeria Lucca, como capitana del cuadro femenino itálico, lejos de amilanarse, reaccionó con fuerza y lucho por los derechos de sus compañeras en cuanto a seguir compitiendo y representar al cuadro verde en la Primera División Femenina, para poder seguir realizando lo que más disfrutan, que es jugar fútbol y vestir la camiseta de sus colores. Incluso, estar dispuesta a crear una nueva entidad, llamada en su momento "T con A". El sentido de lucha de una Referente no se debe entender como un ente individual, sino más bien colectivo y de defensa de un grupo. 

5. Capacidad Cultural.

       Una futbolista femenina catalogada como Referente no puede ser cualquier persona. A mi juicio, debe tener una formación educacional adecuada y una capacidad cultural que le permita internalizar y percibir, de manera adecuada, la realidad de su entorno inmediato y de todo lo que gira en torno a su actividad. Aquello le permitirá enfrentar los problemas con una base sustentada, los conflictos con altura de miras y una capacidad de diálogo con diversos actores y actrices que participan dentro de la cancha como fuera de ella. Una Referente con una capacidad cultural superior debe adaptar tales rasgos en pos del beneficio de la actividad, favoreciendo el desempeño de su equipo y sus relaciones con el entorno, facilitando la apertura del camino hacia el éxito deportivo, y la promoción y difusión del futfem a todo nivel. 

      Por consiguiente, una futbolista con buena preparación educativa tendrá, por lejos, una adecuada percepción de la realidad del fútbol más allá de lo deportivo, generando empatía con la realidad social y cultural de dicho deporte.

6. Opinión.

      La realidad que gira en torno al fútbol femenino chileno está, desgraciadamente, siendo influenciada por ideas radicalizadas que están contribuyendo a la Polarización de nuestra sociedad en todos los niveles. Las ideologías ultras, tanto de derecha como de izquierda, están contribuyendo al disenso y a la discusión acalorada y sin sentido, con escasos fundamentos que las justifiquen. 

      Una Referente no puede tener una posición ecléctica frente a la realidad del sistema que la rodea. No puede un día, por ejemplo, criticar el modelo que gira en torno al campeonato y, al día siguiente, señalar que ha sido el mejor Torneo que ha jugado. Tampoco puede criticar, en otro caso, a los o las periodistas y su labor, y al fin de semana posterior decir "son las mejores, denmelas en mi equipo". Eso es cobardía, eso es hipocresía, eso es actuar en forma acomodaticia. Una Referente no puede andar de amarilla o gris por la vida, porque pierde respeto.

      Toda futbolista femenina llamada a ser Referente tiene que aprovechar, en forma positiva, una de las libertades más importantes que posee el ser humano que es la libertad de expresión. Sus opiniones, frente a diversos temas relacionados con el futfem, deben necesariamente alejarse de los extremos, sino buscar el consenso, la conciliación, todo aquello que enriquezca la actividad, su entorno inmediato y la realidad de un deporte que, aún, no goza de las mieles del desarrollo en países como Brasil, Colombia, Japón, o naciones de Europa o Norteamérica. Una opinión inteligente y con base, permitirá transmitir nuevas ideas que podrían proyectar un avance en nuestro deporte que aún respira aires de una actividad que no es popular y de un actuar dirigencial más cercana al amateurismo y a la desidia.

7. Imagen.

      Por último, la imagen que debe proyectar una Referente en el fútbol femenino chileno debe ser positiva en todo sentido. No solo con sus compañeras de equipo, sino también con otros agentes que participan dentro de la actividad. Dentro de una rama femenina participan dirigentes, cuerpo técnico, cuerpo médico, utileros. También existen encargados de aseo, de lavandería, de mantención de cancha, secretarias, hinchas. También están las futbolistas rivales, que, por un gran sentido y expresión del respeto como valor, son capaces de rendirle pleistesia y formar filas como un camino de honor a su adversaria. Pero, por sobre todo, hay series inferiores, donde jugadoras sub 19 y sub 16 ven a aquella referente como un espejo, como un modelo a seguir, a imitar en cuando a sus actitudes, expresiones, sabiduría e inteligencia, junto con su capacidad física, técnica y futbolística. Por todo aquello, una Referente debe tener cuidado de su imagen y actuar con inteligencia ante la presión, porque son muchos los ojos que la están observando.

      Han sido muchas las referentes que ha tenido el fútbol femenino chileno a lo largo de su historia: Isabel Berríos, Ada Cruz, Belén Gaete, María Isabel Rebolledo, Gina Bravo, Helaine De Grange, Iona Rothfeld, Javiera Merino, Gabriela Aguayo. Hoy en día, todas ellas están retiradas. En el Torneo Nacional existen jugadoras que pueden llamarse referentes de sus equipos, como Fernanda Pinilla en la U, Naiara Kapstein en la UC o Norma Castilla en Fernández Vial. En el Ascenso Femenino podemos señalar a Waleska Campusano, de Coquimbo Unido, y a nivel internacional, lejos nuestra portera Tiane Endler.

      Mas creo sostener que quién cumple con aquellas siete características de una auténtica referente es, sin lugar a dudas, VALERIA LUCCA. Es tal la importancia que tuvo Valeria en Audax que nos cuesta mucho percibir que será del cuadro femenino itálico sin ella.

Fotos gentileza de Cris Illanes, Audax Italiano Femenino y Campeonato Chileno.


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