Arbitraje: Entre lo Acertado y lo Discreto

Escrito por Rodrigo Molina (@Rodmol7)

      El sentido de la justicia en el deporte es algo tan fundamental que su existencia va en conjunto con la creación de cada una de las actividades deportivas en el mundo. El rol de ejercer como árbitro o arbitra dentro de una práctica deportiva posee un significado tan importante que no se concibe el desarrollo de la misma sin su presencia. Es cierto que el arbitraje no tiene un protagonismo elemental dentro de un juego o un partido, pero su labor gira en torno a que el mismo se desarrolle dentro del ámbito de la justicia. Por eso a los árbitros y arbitras se les conoce igualmente como juez o jueza.

      La justicia dentro del desarrollo de un partido o de un juego, cobra validez en cuanto a la aplicación del reglamento. Cada deporte posee sus propias reglas y sus propias normas, las cuales van contenidas en las bases de todo torneo o campeonato, ya sea amateur o profesional. La aplicación de la justicia en un Match o en un Game busca evitar el juego brusco, la violencia y la trampa dentro de su práctica. Lo importante sería la equiparidad, la igualdad de condiciones y que cada uno de los equipos y sus jugadores puedan desenvolverse en el campo de juego de acuerdo a lo señalado por el reglamento correspondiente.

      Sin embargo, en el último tiempo hemos podido presenciar que han habido arbitrajes que se han alejado del sentido de la justicia y han actuado por conveniencia propia o de algún ente mayor, ya sea un equipo contrario o, incluso, un país o una federación o asociación, cayendo en un acto de corrupción. Uno de los casos más famosos fue el del árbitro ecuatoriano Byron Moreno, quien, literalmente, saqueó a Italia para beneficiar la continuidad de Corea del Sur en el Mundial del 2002 disputado en aquel país en conjunto con Japón. Después de la eliminación de los nipones a manos de Turquía en Octavos de Final, para la FIFA era "conveniente" la continuidad de los coreanos, quienes en aquella Copa del Mundo llegarían hasta las semifinales. Los cobros de Moreno en contra de los italianos rayaron entre lo burdo, lo ridículo y lo malintencionado. Hoy en día, Moreno cumple una pena de cárcel en USA por tráfico de drogas.

       Mas no solo han existido malos arbitrajes por corrupción. También existen arbitrajes que han sido deficitarios lisa y llanamente por desconocimiento del reglamento. Hace cinco años, en el 2017, Deportes Vallenar y Deportes Melipilla definían el ascenso a la Primera B en partidos de ida y vuelta. Los Potros melipillanos habían ganado la ida 1-0, y los albiverdes de Vallenar ganaron la vuelta 2-1. El ascenso se definía a penales, y en el último lanzamiento, Juan Silva Cárdenas, volante de Vallenar, se detenía en su carrera antes de ejecutar el penal y marcar el empate transitorio. Lo que correspondía era haber anulado el penal y declarar vencedor a Melipilla, pero Eduardo Gamboa, árbitro del encuentro, no anuló el penal sino que lo ordenó repetir, desconociendo lo estipulado en el reglamento. Melipilla apeló y la ANFP ordenó repetir la tanda de lanzamientos penales en terreno neutral. Por su grave error, Gamboa fue castigado por unos meses sin arbitrar y, de paso, perdió su rango FIFA.

      Se han tejido muchos mitos y leyendas acerca del arbitraje chileno, sobre todo en las décadas del '70, '80 e incluso '90. Solo se pudo comprobar una de esas malas prácticas que fueron, literalmente, un gran escándalo, como fue que un grupo de árbitros se confabuló para arreglar partidos y ganar el pozo de la Polla Gol a mediados de la década de 1970 (léase "Historias Secretas del Fútbol Chileno", de Guarello y Urrutia). 


       En las últimas décadas, ha sido prioridad para la ANFP profesionalizar el arbitraje chileno. Fue así que en la INAF (Instituto Nacional del Fútbol) se instauró en 1997 la carrera académica de árbitro (a) de fútbol, técnica de nivel superior dirigida a ambos géneros que enfatiza, como objetivo, un desempeño correcto y eficiente, en competencias amateurs y profesionales, en la observación, toma de decisiones, interpretación y aplicación de las reglas del juego y otorgamiento de sanciones, mientras que la misión de la carrera apuntaba a formar árbitros y arbitras con una sólida base ética y teórico-practica para desempeñarse, en forma correcta y eficiente, en el juzgamiento del juego.

     Árbitro Felipe González.

      Fue así que ex futbolistas, como Felipe González, Miguel Rocha, Kenneth Mella, Juan Lara, entre otros, más profesores y profesoras de educación física, se fueron convirtiendo en los nuevos jueces y juezas que iban a impartir justicia en cada uno de los partidos de las diversas divisiones del fútbol profesional chileno. La carrera académica de árbitro de fútbol dura seis semestres. 

      El proceso de Profesionalización del Arbitraje chileno ha sido lento, debido a los requisitos que se exigían en un inicio, como tener una profesión o estar estudiando una carrera, requisitos que han ido evolucionando hasta poseer una capacidad física y médica plena, superando pruebas de resistencia y presentando exámenes cardiológicos aptos para desempeñarse en una competencia deportiva. En un principio, a cada árbitro se le pagaba por partido dirigido, pero hoy en día, algunos árbitros cuentan con un sueldo fijo, pero tienen que cumplir con ciertas horas de entrenamiento y de charlas. Todavía hay aspectos que mejorar, como el tema de las pensiones, ya que la carrera del árbitro es corta y no hay mucho más allá, pero al día de hoy, un árbitro profesional de Primera División, con Rango FIFA, puede ganar hasta $1.500.000 mensuales.


      El mundo del arbitraje chileno se ha abierto para ambos géneros, y no es solamente una mujer la que ha ejercido como jueza en algún partido del fútbol profesional. La pionera en este rubro es María Belén Carvajal, arbitra con categoría FIFA desde el año 2010, y que desde el 2018 dirige en el fútbol masculino profesional, debutando en el compromiso entre Independiente de Cauquenes y Colchagua, por el torneo de Segunda División Profesional, liguilla de ascenso, y dos años más tarde, en el 2020, dirigió el partido entre Deportes Melipilla y Deportes Copiapó, por la Fecha 16 del torneo de Primera División B. "Mi mayor objetivo es estar concentrada y realizar las cosas bien. Estar presta al aprendizaje y poder reflejarlo en la cancha, representar bien el trabajo femenino en el arbitraje y llegar a arbitrar en la división de honor (Primera División), declaraba Belén al medio deporteredondo.com en el 2021.


      En aquel 2020 debutaba también, como arbitra asistente, en un partido de Primera División, la jueza Loreto Toloza. Después de 13 años de carrera, donde incluso dirigió en el Fútbol Formativo, aquel partido entre Huachipato y La Serena, por la Fecha 12 de la máxima categoría del fútbol chileno , marcaría un antes y un después en la carrera arbitral de Loreto. "Mi proyecto es tener una carrera firme para poder estar en el escalafón y lograr el ascenso definitivo a la Primera División, que es el objetivo que me he planteado", declaraba la siempre risueña jueza hace dos años a campeonatochileno.cl

      Carvajal y Toloza, junto a la jueza asistente Leslie Vásquez, formarían una terna arbitral que representaría a Chile en el Mundial Femenino de Francia 2019.


      La oriunda de Cerro Navia, Cindy Nahuelcoy, también haría historia en el arbitraje chileno. En el año 2019 estuvo encargada de dirigir el compromiso entre Magallanes y San Luis, por el torneo de Primera B, y en la Fecha 1 del torneo nacional de Primera División 2020 debutaba como jueza asistente en el partido entre Unión Española y Deportes Iquique. En una entrevista al Diario La Tercera, Cindy declaraba lo importante que es, para una mujer, pertenecer al rubro arbitral en Chile: "Antes, dirigir en Chile era mucho más difícil. Que hubiese una mujer en el fútbol de hombres era complicado, había mucho machismo y las oportunidades eran nulas", señalaba Nahuelcoy al reconocido matutino. 

      Belén, Loreto y Cindy conformarían la trilogía arbitral que representaría a Chile este 2022 en la Copa América Femenina jugada en Colombia. El futuro que les augura a las tres en el referato profesional de nuestro país es auspicioso, pero no se aprecia a otra jueza estar dirigiendo en las máximas divisiones del fútbol chileno. Tal vez Dione Rissios o Marcia Castillo.

      El problema es que, en el fútbol femenino, el arbitraje ha exhibido notorias falencias. Hemos podido apreciar numerosos fallos en el cobro de faltas, fueras de juego, aplicación de tarjetas, ya sea rojas o amarillas, cobro de goles en posiciones dudosas, etc. Hay un déficit manifiesto en cuanto al tema del criterio en la aplicación de cobros y en la toma de decisiones, como así también, hay cierta falencia en cuanto a preparación física, ya que, durante el transcurso de un partido, las arbitras, sobre todo ellas, se muestran algo lejos de las jugadas. Según nuestra ex colaboradora, @ProfHelix24, el tema pasa por la falta de formación y de recursos, con ahorro de los mismos por parte de la ANFP.

      Durante estas semanas se han jugado partidos de gran trascendencia en la Primera División Femenina, con arbitrajes que han dejado mucho que desear. En el partido entre Palestino y Fernández Vial jugado en La Cisterna (triunfo de las vialinas por 1-2), el cometido de la jueza Yomara Salazar fue muy criticado en cuanto a sus decisiones. A mi juicio, estuvo correcta en la expulsión del DT palestinista Claudio Quintiliani, un técnico muy apasionado, pero que algunas oportunidades se extralimita en su apasionamiento, por reclamos airados, pero no estuvo atinada en otros cobros, como la exagerada tarjeta roja mostrada a la delantera vialina Viviana Torres en forma directa y que le valió tres fechas de castigo, el cobro de un penal dudoso a favor de las aurinegras, previo al segundo gol del Vial, y el arrepentimiento de la expulsión de la volante de Palestino Claudia Herrera, cambiando tarjeta roja por amarilla sin ningún tipo de justificación.

      Otro arbitraje polémico fue el de la jueza Natalia Vera en el compromiso entre Fernández Vial y la U.de Chile, válido por la semifinal de Ida del Torneo de Primera División Femenina. Vera no cobró dos penales claros, uno por cada equipo, permitió el juego con pierna fuerte sin castigar con tarjetas amarillas, y aplicando estas mismas de manera errónea, como lo fue la aplicación de tarjeta amarilla a Franchesca Caniguan tras un choque involuntario con la portera azul Vanina Correa en la disputa de un balón. Lo peor de todo, es que casi siempre se le vio lejos de las jugadas.


      Mi amiga Helix es muy clara en cuanto a analizar el tema de las deficiencias arbitrales en el fútbol femenino chileno, en cuanto a señalar que "la consecuencia de un mal arbitraje es que las jugadoras y los cuerpos técnicos se agitan. Los malos arbitrajes arruinan la capacidad de ver los partidos y la audiencia se resiente. Sus errores cuestan partidos a los equipos, ya sea los de campeonato o los playoffs de descenso. Sus errores pueden costar la carrera de futbolistas, entrenadores y entrenadoras. El fútbol femenino chileno nunca será verdaderamente profesional si el nivel del arbitraje sigue siendo tan bajo", declaró Helix en su Instagram.

       El problema de los malos arbitrajes, en todo caso, no solo se atañe al fútbol femenino en Chile. El fin de semana pasado, en Puente Alto, se definía el tercer ascenso desde Tercera División A a la Segunda División Profesional con el partido entre Deportes Rengo y Deportes Colina, que culminó con el triunfo del cuadro renguino vía lanzamientos penales, pero tuvimos que presenciar el desastroso arbitraje del juez René de la Rosa, ex árbitro profesional de la ANFP, quien no cobró cuatro claros penales a favor del cuadro de Rengo, y que casi se le va el partido de las manos debido a su permisividad. 


        El ex árbitro argentino, Javier Castrilli, estuvo hasta hace unos siete meses a cargo de la Comisión Arbitral de la ANFP, y pretendió implementar una serie de cambios en el escalafón arbitral que no pudieron llevarse a cabo. Su diagnóstico del arbitraje chileno es seriamente crítico: "Cuando yo llego, me encuentro con una verdadera asociación, un grupo de personas que, A través del tiempo, se enquisto en el poder arbitral  y se manejaba practicando la cultura del nepotismo y de las relaciones clientelares a través de la cultura del amiguismo, del club de amigos", declaró Castrilli a Chile AS.com. Hoy, el ex árbitro argentino está en juicio contra la ANFP, y a su alrededor giró una acusación de una conspiración de árbitros en su contra para destituirlo de su cargo.


      El arbitraje en el fútbol, y en todo deporte, es una actividad noble. Su rol es el más difícil de desempeñar en el fútbol, porque es casi imposible que un arbitraje deje contentos a ambos equipos. Son los blancos preferidos de críticas de uno y otro bando, a lo que hay que añadir a los diversos medios de comunicación. La conducta humana es única e irrepetible, y cada individuo se adaptará a las circunstancias en función de su experiencia, objetivos y motivaciones, características físicas y psicológicas, sus costumbres, etc. 

      Ser árbitro es sinónimo de ser una clase aparte , una especie de fuera de serie, el diferente de la familia, del salón o del barrio. En el árbitro radica la parte más valiente y apasionada del fútbol: hacer justicia. 

      Hoy, el arbitraje chileno navega entre aguas calmas y aguas turbulentas. Entre la confianza y la decepción, entre lo acertado y lo discreto. Cuál será el siguiente episodio? 


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